Permanencia de un objeto: caja de permanencia - Maria Montessori


Tal y como expuso Jean Piaget, el niño adquiere un gran logro en el periodo sensoriomotor cuando asimila la permanencia de un objeto, es decir, percatarse de que un objeto puede existir en el espacio y en el tiempo aunque no los veamos e incluso no estén. Este hecho constituye un esquema que no termina de componerse antes de los 18 meses, pero sí que es cierto que el bebé de 8 meses ya comienza a tomar conciencia de seres humanos (padre o madre). Si se trata de objetos, a edades tempranas la teoría es muy sencilla: si no lo veo, no existe.

Cuando hablamos de la permanencia de un objeto nos referimos a una habilidad que se logra cuando ponemos en marcha una serie de competencias cognitivas que se desarrollan progresivamente. Este concepto surge a la edad de los 8 meses y se refiere a la toma de conciencia de que los objetos y las personas continúan existiendo aun cuando no se encuentran visibles.




En este ejemplo, el niño no puede comprender que la manzana ha cambiado de sitio junto con el pañuelo a pesar de saber que se encuentra escondida.



Como ya conocéis, la pedagoga Maria Montessori creó una gran variedad de material sensorial para los más pequeños y, para trabajar este habilidad, encontramos la denominada "caja de permanencia", con la que también trabajaremos la coordinación óculo-manual y otros temas como los colores o las formas geométricas. 

Son cajas de madera con aberturas en la parte superior para introducir los objetos, los cuales se quedarán en el interior de la caja, en un cajoncito o se deslizarán hasta caer fuera. A continuación, os muestro algunos ejemplos de cajas de permanencia.



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