Actividades sensoriales I - Maria Montessori

María Montessori describía al niño como un explorador sensorial, por lo que a todas sus actividades intentaba otorgarle esta cualidad con la finalidad de desarrollar diferentes habilidades a través de los sentidos y la manipulación de objetos y diversos materiales.
A continuación, quiero compartir con vosotros una selección de actividades sensoriales que podéis desarrollar con los más pequeños, incluso con bebés si las adaptamos un poco y sabemos elegir los utensilios adecuados.


  • La caja de botones: seleccionamos botones de diferentes tamaños y formas y los colocamos en una caja para que el niño los manipule. Además, podemos ofrecerle varios botes o cajas para que comience a clasificar y a hacer una diferenciación en base al color, tamaño o forma. 


  • Palitos de colores: para esta actividad sólo necesitaremos depresores o palitos de helados de diferentes colores y unos cuantos botes o botellas que pintaremos cada uno de un color (o colocaremos un adhesivo o gomet sobre él). La tarea consiste en clasificar los palitos y colocarlos dentro del recipiente adecuado. Si lo deseáis, en lugar de depresores podéis usar lápices de colores.




  • La caja de color: seguimos trabajando los colores y ahora lo haremos con cajas sensoriales que contengan elementos de un solo color, lo cual permitirá al niño comenzar a discriminar elementos y a reconocer los colores. 





  • Buscamos la silueta: en primer lugar, comenzamos seleccionando diferentes objetos como una regla, una caja, un bote, un tenedor… A continuación y sobre una cartulina dibujamos la silueta de los diferentes objetos y que posteriormente, los niños asociarán a los elementos, trabajando así la agudeza visual. 


  • El saco de los tesoros: en una bolsa de tela sin que podamos ver lo que hay en su interior, introduciremos elementos como tapones, botes, pinzas, piñas… todo lo que se nos ocurra. La actividad consiste en desarrollar el sentido del tacto pero sin utilizar la visión, es decir, colocaremos la mano del niño en el interior de la bolsa y tendrá que adivinar qué está palpando sin mirar de qué se trata. 


  • La caja de texturas: en una caja o bandeja colocaremos diversos objetos que tengan diferentes texturas: esponjas, pinceles, piedras, un ovillo de lana, lazos, piñas… para que el niño diferencie y manipule diferentes materiales.   


  • Recorrido sensorial: para que el niño sienta otras texturas con los pies, podemos desarrollar un pequeño recorrido con diferentes texturas para que camine sobre ellas (una manta, un cojín, papel de burbujas, cartón, arena, piedras…). 


  • Globos con sorpresa: para esta actividad necesitamos globos transparentes y elementos que podamos introducir en ellos (avellanas, arena, agua, piedrecitas, botones…). Lo realizaremos mostrándoselo al niño cómo lo hacemos y a continuación hincharemos los globos y dejaremos que los manipulen. 


  • Desarrollamos el olfato: la llegada de la primavera nos proporciona grandes oportunidades para trabajar al aire libre y con materiales naturales. En esta ocasión trabajaremos el olfato a través del olor de diversas flores y plantas que colocaremos en botecitos pequeños y que posteriormente intentaremos identificar. Otra opción es hacerlo con diferentes especias e incluso con trocitos de frutas. 




  • Arroz de colores: tiñendo arroz de diferentes tonos, podemos crear una actividad muy divertida y llamativa para los niños y trabajar así el sentido del tacto, las texturas y también los colores (te explico cómo hacerlo aquí)



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