El período de adaptación



Según Ángeles Gervilla Castillo, el período de adaptación es una camino o proceso que el niño va confeccionando teniendo como base sus sentimientos y la pérdida y la ganancia que supone separarse de la figura que tiene como referente y sobre la cual ha establecido el apego. Todo ello le conducirá a la aceptación de dicho distanciamiento por sí mismo.


La guía del niño de 0 a 3 años de Atención Temprana editada por el Gobierno de La Rioja, nos indica que, para poner en marcha con eficacia este período de adaptación, hemos de tener en cuenta las necesidades que los más pequeños poseen, señalando las siguientes:


Fisiológicas:

  • Dormir un número suficiente de horas para estar bien descansados durante el día.
  • Tomar una alimentación equilibrada, que les permita un desarrollo físico armónico.
  • Ambiente limpio que asegure unos hábitos adecuados de higiene.
  • Asegurarles el mayor confort posible.


Psicomotoras:

  • Realizar juegos de movimiento y descubrimiento en espacios seguros.

De autonomía personal:
  • Necesita ampliar la independencia personal e ir adquiriendo los hábitos que les permita desenvolverse de forma autónoma ante la comida, el vestido, la higiene..., etc.

De socialización:
  • Descubrir nuevos ambientes.
  • Descubrir nuevas personas (adultos y niños que conviven y se relacionan con él).

Cognitivas:
  • Tener experiencias nuevas.
  • Observar, descubrir, investigar, manipular..., etc.
  • Desarrollar la imaginación y la creatividad.

Afectivas:
  • Desenvolverse en un ambiente de seguridad y confianza.
  • Desarrollar la autoestima.
  • Que en su entorno existan criterios educativos claros y firmes.

De comunicación:
  • Necesidad de comunicarse y expresarse con el entorno.

Por último, os adjunto unas orientaciones a tener en cuenta por parte del Centro Escolar y que la ya mencionada guía nos aporta:
  • Es importante que la familia transmita seguridad y confianza a sus hijos ante la incorporación al Centro; no podemos olvidar que, en buena medida, vivirán esta nueva situación en función de cómo la vivamos los adultos.
  • Mostrar satisfacción y alegría al llevar y recoger a los niños, ayudará a evitar las posibles tensiones que pudieran aparecer en estos momentos.
  • Colaborar con los profesionales del Centro facilitando el intercambio de información sobre nuestros hijos y siguiendo las orientaciones que nos den, ya que la familia y el Centro han de coordinarse para conseguir un desarrollo adecuado de los niños.
  • No preocuparse demasiado si aparecen cambios en sus conductas relacionadas con el sueño, la alimentación, el llanto, etc., ya que dichos cambios suelen desaparecer una vez que los niños se han adaptado a esta nueva situación. En caso necesario, consultarlo con un especialista.
  • A algunos niños les resulta más fácil la adaptación al Centro si la incorporación se realiza de forma progresiva durante las primeras semanas.
  • Recordar la importancia de respetar las normas del Centro como: horarios; asistencia regular y continuada; procurar que no asistan si están enfermos; comunicar la ausencia justificada de los niños; ponerles ropa cómoda que no limite sus movimientos y que beneficie su autonomía..., etc.


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Gervilla Castillo, A. (2006). Didáctica básica de la Educación Infantil: conocer y comprender a los más pequeños. Madrid: Narcea.



VV.AA. (2008). El niño de 0 a 3 años: guía de Atención Temprana. La Rioja: Gobierno de La Rioja.

2 comentarios:

  1. Interesante artículo sobre el periodo de adaptación, gracias por publicarlo. Remi.

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  2. Muchas gracias a tí por visitar mi blog; así da gusto compartir contenidos e ideas. Un abrazo!

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