Cuento: Lucecita aprende a volar

Os dejo un cuento que salió publicado en la revista Maestra de Primaria N.° 106 - Septiembre 2013 y que se titula "Lucecita aprende a volar". El ilustrador es Gabriel I. Cortina y además de este cuento, hay otros que versan sobre la misma protagonista.
Lucecita, cuenta con una página web propia en la que podéis acceder a diversos contenidos. Si pincháis en la siguiente imagen, os llevará a ella.


Elementos de la web de Lucecita


A continuación, os dejo el texto del cuento y tras él, el pdf con el mismo para que podáis descargarlo junto con un dibujo de la historia contada para colorear y dos escenas para que uséis como recurso visual a la hora de narrar el cuento.



Lucecita aprende a volar

Un día llegó al jardín el otoño más ventoso de todos.
El viento sopló y resopló, desnudó a las flores, a los árboles y también al árbol colorado (ese que está pasando por las piedras, justo detrás del hormiguero) donde vive Lucecita con papá Chispa y mamá Candela. A los bichitos de luz, como Lucecita, les encanta el otoño. Con las hojas amarillas, papá Chispa hace paraguas para la lluvia, sombrillas para el sol, abrigos para el frío y barquitos para cruzar los charcos. Y Lucecita junta las hojitas más tiernas para que mamá Candela prepare su sopa preferida.

–¡A la escuela, Lucecita! –dijo mamá Candela esa mañana de lunes.

Como todos saben, el otoño es la época del año donde todos los bichos del jardín van a la escuela para aprender cosas de bichos: las hormigas aprenden a trabajar, los grillos a cantar; las arañas a tejer y los bichos bola aprenden a hacerse bola, y hasta hay un curso de cocina para que las abejas aprendan a hacer miel.

–Buenos días, bienvenidos –saludó cantando la señorita cigarra, porque las cigarras hablan siempre cantando, aunque en otoño cantan más bajito, dicen que es por la humedad–. Este año vamos a aprender a trepar y a correr; a escribir y a leer, pero primero me váis a contar algo: cuando crezcáis, ¿qué queréis ser?

–¡Constructor! –gritó el escarabajo Bernardo.

–¡Cantante de rock! –cantó el grillo Cirilo usando un lápiz de micrófono.

–¡Yo quiero ser mago! –dijo el caracol Beto, que aparecía y desaparecía de su caparazón.

Y todos los bichitos fueron diciendo uno por uno lo que querían ser, menos Lucecita, que seguía pensando y hasta hacía fuerza para que algo se le ocurriera.

A Lucecita se le ocurrieron muchas cosas, pensó en ser aviadora, pero como aún no sabía volar imaginó que era peligroso. Después pensó en ser bailarina, pero se acordó de que sus patas eran muy cortas y que las piruetas no le iban a salir. Luego pensó en ser farol, para iluminar durante las noches oscuras. Pero mamá Candela no le dejaba salir de noche y, además, la oscuridad le daba un poco de miedo.

Lucecita pensó un rato y otro rato y otro ratito más, tanto, que terminó la clase y... ¡Riiinng, Riiinng! sonó el timbre de la escuela, así que Lucecita se despidió hasta mañana.
Lucecita llegó a su casa, cogió la merienda y se fue a buscar al bicho Buky.
Esa tarde, los dos amigos jugaron al escondite y a Buky se le ocurrió esconderse arriba de un arbusto, pero tuvo tanta mala suerte que el viento se lo llevó de un soplido.

–¡¡Ayuuuuda!! ¡¡Ayuuuuda!! –gritó el bicho asustado.

Al ver a Buky en peligro, su amiga despegó como un cohete y volando rapidísimo lo rescató.
Tan rápido voló Lucecita que despeinó a todos los arbustos del jardín y hasta el mismo viento sintió vergüenza de que alguien tan pequeño volara más ligero que él y dejó de soplar.
Al día siguiente, Lucecita desayunó un té de hojas, se despidió con un beso de su mamá, y de su papá y, se fue volando por primera vez a la escuela.

–¡Mirad! ¿Es un cohete? –preguntó el caracol Beto.

–¡No! ¡Es un avión! –contestó el escarabajo Bernardo.

–¡Pero nooo! ¡Es Lucecita! –gritó la señorita Cigarra con su tono cantarín.

Y Lucecita siguió volando, cada día un poco más alto, porque volar ya no le parecía tan peligroso y pensó:

–Si sigo creciendo y practicando, uno de estos días me hago aviadora.


Descarga aquí la carpeta con el pdf con el cuento, las escenas del mismo y un dibujo para colorear.

2 comentarios:

  1. Hermoso cuento. A los chicos de tercero les encanta.

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  2. Muchas gracias, Olga!! Estoy preparando nuevo material sobre este cuento para que podáis trabajarlo en el aula!! ;) :D

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